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El Euribor podría haber tocado techo

Margarita es trabajadora de una sucursal de una caja de ahorros española y cada día le hacen la misma pregunta al menos tres o cuatro clientes: ¿va a seguir subiendo el Euribor? Su primera intención es contestar que es imposible que suba más, pero lo mismo le parecía hace cuatro meses y desde entonces se ha elevado casi un punto y se ha situado en sus máximos desde que nació en enero de 1999.

Así que Margarita tiene que limitarse a decir que espera que no aumente más, pero que nunca se sabe.

La diferencia entre entonces y ahora (la media del Euribor en marzo fue del 4,59% y en julio se sitúa provisionalmente en el 5,4%) es que el Banco Central Europeo (BCE) ha subido los tipos de interés oficiales y que, sobre todo, ha convencido a casi todos los expertos de que no volverá a hacerlo durante este año porque con esa decisión ya podría empezar a moderarse la inflación, que es su objetivo máximo.

Es por eso por lo que, desde el discurso de su presidente Jean-Claude Trichet del 3 de julio, se han relajado las tensiones en el mercado del Euribor, que se ha situado diariamente por debajo del 5,4%, y cuya media está cayendo suavemente.

A partir de ahora, a la baja

Los expertos confían en que el indicador, del que depende la evolución de la gran mayoría de la hipotecas que hay en España, haya tocado techo y a partir de ahora empiece a moderarse. Creen que, incluso con una nueva e improbable subida de tipos oficiales en octubre, el indicador nunca sobrepasará el 5,5%.

El miembro del Comité Ejecutivo del BCE José Manuel González Páramo espera que el encarecimiento del precio del dinero contribuya a aumentar la confianza del mercado en el sistema financiero y en la economía europea y que eso haga “suavizarse” al Euribor. Según González Páramo, lo que preocupa al BCE no es que el Euribor esté por las nubes, sino que está demasiado por encima de los tipos oficiales, actualmente situados en el 4,25%.

Tradicionalmente, el Euribor –que marca el precio al que se intercambian los préstamos las entidades financieras europeas– se ha movido parejo al tipo fijado por el BCE y en pocas ocasiones se ha distanciado más de medio punto. La diferencia actual de más de un punto refleja la desconfianza que hay en el sistema financiero.

El presidente de Renta 4, Juan Carlos Ureta, también está convencido de que el índice más utilizado en España para calcular el precio de las hipotecas se moderará durante el año al calor de una bajada del petróleo. Cuanto mayor sea esta última, más caerá el Euribor. Un alto ejecutivo de una caja de ahorros se manifiesta de forma similar pero no se muestra excesivamente optimista hasta el próximo año. Cree que no bajará más allá del 5,2% durante 2008.

El ex secretario de Estado de Economía y actual presidente de Lehman Brothers en España, Luis de Guindos, es de los pesimistas y advierte de que podría producirse un leve repunte tras el verano si el BCE constata nuevas tensiones en la inflación.

A partir de ahora, Margarita podrá decir con más convicción a los clientes que no se espera que el Euribor siga subiendo. Lo que cual no impedirá que las hipotecas que se revisen este año sigan encareciéndose, por la comparación con el Euribor de hace un año o seis meses.